A partir de qué edad debería tener móvil un niño

Edad para tener móvil

La tecnología, ha dejado atrás aquellos días donde la máxima preocupación de los padres era el tiempo que pasaban sus hijos frente a la pantalla del televisor. Pues, en la actualidad, el número de pantallas se ha incrementado notoriamente: smartphones, ordenadores, tablets y algunos otros. 

Asimismo, aumenta el número de niños con móvil propio, lo cual puede derivar en algunos problemas importantes. Por ello, es menester de cada padre estudiar cual es la mejor edad para permitir al niño tener este tipo de dispositivo. En este sentido, cada caso puede ser diferente. Sin embargo, en niños menores a los 9 años, no hay lugar a discusión. 

Pues, varios estudios y expertos han establecido que en niños con edades inferiores a la señalada, suele evidenciarse un impacto bastante negativo. Sin embargo, se trata indudablemente de una decisión un tanto polémica, donde existen opiniones contradictorias. 

Asimismo, se debe sopesar entre la necesidad de comunicarse que implica saber dónde está el niño en todo momento y los riesgos inherentes a disponer de un teléfono móvil. En cualquier caso, es preciso tener en consideración ciertos aspectos.

Primeros pasos

La edad más habitual en la que los padres compran un móvil para sus hijos, son los 12 años. Esto coincide con el paso del colegio a un instituto de educación secundaria. En consecuencia, suele tratarse de una manera de mantenerse conectados, así como de velar por su seguridad.

Si bien, se trata de una circunstancia comprensible, se debe poder hacerlo en términos adecuados y equilibrados. Es decir que, permitan al niño comunicarse con sus padres pero que restrinja otros aspectos innecesarios. Tales como la conexión a internet desde el móvil, el acceso a las redes sociales o a contenido un tanto más delicado.

En este sentido, el primer móvil del niño no tiene que ser necesariamente de última generación. Puede optarse por un teléfono sencillo que cubra la necesidad propia de comunicación. Asimismo, se puede optar por un servicio cuyo plan no ofrezca mayor capacidad de conexión. 

De esta forma, el niño sólo puede conectarse en lugares con wifi, favoreciendo la supervisión de lo que el niño hace en la web. De esta forma, se puede ir  otorgando autonomía digital al niño pero de forma gradual.

En este mismo orden de ideas, cuando se trata de ofrecer acceso a las nuevas tecnologías, lo primero será educar al pequeño en relación al entorno al que se enfrenta. Así como, la implementación de normas y horarios en el uso de los dispositivos.

Por otra parte, es importante que la compra del móvil para el pequeño obedezca a razones válidas y reales. No debe cederse a la presión de los niños o a la de terceros ni obedecer a factores como porque éste de moda

Tampoco se aconseja como obsequio de navidad o cumpleaños. En conclusión, cuando se trata de dar un móvil a un niño, debe manejarse como un privilegio. Sólo se gana, demostrando el nivel de madurez y responsabilidad requerida para su uso. 

15 años, edad adecuada para tener un móvil 

Los 15 años son, de acuerdo con la mayoría de expertos, una edad adecuada para que el niño tenga su propio móvil. Por ejemplo, en países como Francia no se permite el uso de estos dispositivos por niños menores de 15 años dentro de los centros educativos.

No obstante, se espera que un joven de 15 años tenga una mejor comprensión de las consecuencias de sus acciones. Así como, mayor madurez y capacidades cognitivas más avanzadas. En consecuencia, se espera menos problemas asociados al ciber acoso escolar, y un menor riesgo de sufrir engaños por medio del teléfono. 

Consecuencias asociadas al uso del móvil en la infancia

Muchas veces, el tema de los móviles y su uso por parte de los más pequeños, se toma muy a la ligera. Se torna cada vez más habitual emplear estos dispositivos para calmar o entretener al pequeño. 

Sin embargo, esto puede conllevar a problemas más serios de los que se cree, especialmente entre los niños de nueve años o menos. Tales efectos aparecen lentamente, y para cuando se perciben suelen ser muy difíciles de corregir. 

Así, entre los inconvenientes más comunes asociados al uso de móvil por parte de los niños, destaca el déficit de atención. No obstante, en relación al desarrollo cerebral también pueden enfrentarse problemas de aprendizaje y la falta de autocontrol. 

Asimismo, puede retrasar el desarrollo de las habilidades de motricidad, y por tanto el rendimiento escolar y la alfabetización. También se registra una incidencia considerable en la obesidad infantil, alteraciones del sueño e incluso la propia adicción al móvil.