Cuando empezar a comprar cosas para el bebé

La noticia de un embarazo genera siempre muchas emociones tanto en la madre como entre sus familiares y amigos. Es habitual que desde el primer momento, todos deseen comprar miles de cosas para el próximo nuevo integrante de la familia. De esta forma, en cada salida al centro comercial o incluso desde la web, todo lo que se mira son cochecitos, cunas, ropas y biberones entre muchos otros accesorios y complementos. 

Además, en el caso de las madres primerizas, la emoción viene acompañada de un poco de ansiedad sobre lo que pueda necesitar el bebé cuando nazca. Sin duda alguna, no existe un momento en particular que sea ideal, o mejor que otro, para empezar a comprar cosas para el bebé. Todo depende en gran medida de la personalidad, estilo de vida y presupuesto de los padres. 

Por ejemplo, si el no comprar las cosas para el bebé genera intranquilidad o incluso ansiedad, entonces lo mejor es hacer las compras pertinentes. Sin embargo, si no se tiene demasiado espacio donde poner las cosas del pequeño aún, entonces conviene esperar un poco. En todo caso, hay que intentar hacer todo tan sencillo como sea posible, evitando cualquier estrés o preocupación adicional. 

Esperar al segundo trimestre

Algunos expertos, aconsejan no iniciar las compras hasta la semana 20. Pues, este no es sólo el momento en el que se puede conocer el sexo y comienzan a sentirse los movimientos del niño. Es también el hito en el que las probabilidades de pérdida descienden notablemente. 

Por otra parte, hacia la semana 25 las futuras madres suelen experimentar el síndrome del nido. Esto, se traduce en la necesidad de tener todo, el nido, listo para recibir al bebé. Este es considerado por muchos el momento adecuado. Pues, dado que ya se conoce si será niño o niña, se pueden elegir colores y motivos según el caso. 

Además, los malestares propios de los primeros meses han pasado sin que el agotamiento de los últimos haya llegado aún. En este sentido, aunque muchas prefieren dejar las compras para pasada la semana 29, esta no suele ser una buena idea. 

Plazos de entrega

Este es un aspecto que no siempre se tiene en cuenta. En especial cuando se trata de productos hechos por encargo. Sin duda, una tendencia cada vez más común, donde la ropa o incluso el coche o la cuna viene a ser algo más especial. Pese a que las cosas personalizadas pueden resultar de apariencia única o de mayor practicidad, su tiempo de fabricación suele ser mayor.

Como resultado pueden necesitar un poco más de tiempo en llegar, afectando la planificación de la que se disponga. Esto, también puede ocurrir con los productos armables que, si bien llegan en poco tiempo, deben montarse, lo cual demanda horas de dedicación que no siempre se tienen. 

El espacio disponible

Desafortunadamente, no todos los padres disponen de un espacio destinado al bebé con antelación. Por tanto, la llegada del nuevo miembro, puede demandar una reestructuración del hogar. Esto, puede suponer mover cosas de un lugar a otro, por lo que se debe considerar al momento de comprar las cosas del bebé. 

Por ello, antes de ocuparse de adquirir las cosas del bebé, quizás convenga pensar donde se ubicarán estas dentro del hogar. Además, se debe tener en cuenta que muchos de estos, como ya se ha mencionado, deberán montarse. Por tanto, permanecerán en cajas amontonadas, ocupando espacio, hasta que sean armados.

En este sentido, pueden ser una fuente innecesaria de estrés. Por ello, conviene dejar la compra de las cosas del bebé hasta el momento en que el espacio para el pequeño ya se ha acomodado y acondicionado para él.

Empezar por los productos básicos

Muchas veces el dilema no es tanto cuándo comprar, sino qué comprar. Pues, cada maternidad se vive de manera distinta, lo que para unas es imprescindible para otras es completamente innecesario. En este sentido, lo mejor es comprar, al menos en un primer momento sólo lo básico. Y, dejar lo demás para cuando el bebé haya llegado y se determine que otros elementos harán falta y cuáles no. 

Así, entre los imprescindibles previos a la llegada del bebé, se encuentran: la cuna, el cochecito, la silla para el coche, la bañera y ciertos productos de higiene. De igual manera, es preciso comprar al menos un chupete, un extractor de leche, biberones y tetinas, y por supuesto ropa de bebe suficiente.